La Espalda es, junto con la Montada, la posición más dominante en Jiu jitsu, BJJ NoGi, Grappling, MMA… básicamente cualquier deporte de contacto. Desde aquí tenemos acceso a muchos puntos clave de nuestro rival y él solo puede defenderse, incluso funciona aunque nuestro rival nos saque mucho peso de ventaja.

Si tenemos la espalda tenemos el 100% de la iniciativa, pero ojo, hay que aprovecharla, porque nuestro rival también puede salir de la posición.

Control de espalda: puntos clave

  • ¡No cruces los pies!: esto no es una guardia cerrada, aquí no hay que hacer candado entrelazando las piernas, porque si se lo haces a alguien que ya sabe de qué va esto te van a pasar una tibia por encima de tus dos pies, se van a arquear, y posiblemente te van a luxar ambos tobillos (es como una mezcla entre la Recta de Tobillo y una Americana de Pie). Puede dar la sensación de que si cruzamos tenemos más control, pero es algo que hay que evitar si estamos empezando, y aunque es cierto que hay profesionales que sí que cruzan los pies cuando controlan la espalda, es algo que exige mucho conocimiento y experiencia.
  • Asegura la posición: ya sea el cinturón de seguridad, las esposas daguestanís, o agarrar sus solapas, hay que controlar la parte superior de su cuerpo, y no solo para someter, si le dejas espacio y movilidad en los hombros él girará y acabarás en la guardia, que comparada con la espalda no merece nada la pena porque pierdes mucha iniciativa.
  • Haz que esté incómodo: relacionado con el punto anterior, si le das espacio y tiempo para pensar acabarás perdiendo la posición de ventaja; aprieta fuerte con tus pies en sus caderas, controla sus hombros y pega la pelvis a su columna, desde ahí busca trabajo pero mantén una buena presión arqueándote e incomodándole, que se note que tienes su espalda, que se note que tienes la iniciativa tú. Si tienes las piernas largas puedes intentar hacerle un Triángulo Abdominal (body triangle), para terminar de sacarle el aire y que esté mucho más incómodo para que se olvide de defender el cuello.

Sumisiones desde la Espalda

Ir arriba